La poesía no es de quien la escribe, sino del que la necesita.

4 de noviembre de 2011

Dulces solteras decoraban el local

Cada una más bella y hermosa que la anterior con temas de conversación lo suficientemente interesante como para pasar una noche en vela hablando. Pero ni tu ni yo queríamos hablar esa noche, tal vez fuera por eso, que en un acto desesperado de olvidar lo que nunca debió ser, acabáramos compartiendo pecados, desabrochándote las ganas, humedeciéndome la noche.

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