La poesía no es de quien la escribe, sino del que la necesita.

31 de agosto de 2011

25 de agosto de 2011

Eres como un vicio inconfesable.

Eres algo malo dentro de mí­ que no deja a mi corazón latir por otra persona que no seas tú. Me callo, no lo digo, me limito a decir que no hay hueco para nadie. Eres un vicio malo, peor que el tabaco que cualquier otra droga, eres mi vicio inconfesable.

22 de agosto de 2011

No soporte tenerte cerca.

Llega un punto en que no puedo mas y te digo que me caes mal, incluso podría decir que tengo algo de odio en mi hacia ti. No creas que es por nada, es por tu dulce voz que calienta mis noches tus palabras encriptadas, por tu belleza que no logro entender. Me caes mal porque eres demasiado perfecta.

18 de agosto de 2011

Todas las noches de aquí al infinito.

Esta noche me dio por echarte de menos, igual que ayer, antes de ayer... Y así hasta el día antes de conocerte.

15 de agosto de 2011

15

Recuerdo cuando eras " Ella ". No me gustaba llamarte por tu nombre,  se me rompía el alma al pronunciarlo, por eso eras " Ella ". Ahora, un año unos cuantos meses y un docena de días   no eres nadie en mi vida. Me caes un poco mal, incluso me atrevería a decir que el tiempo te ha tratado mal pero para que nos vamos a mentir  aunque en mi corazón no hay sitio para ti te invitaría a mi cama una vez mas. Te violaría hasta el alma

14 de agosto de 2011

San Valentin sin tilde en la i

No recuerdo si te bese en San Valentín, no es que mi memoria este mal, es que quiero olvidar y estoy empezando por cada beso que nos dimos.

8 de agosto de 2011

Tus piernas de infinitamente piel.

Note tus ganas sobre mi pecho, tu respiración entre mis labios. No me pude resistir a los dibujos de tu espalda,  y las que creabas por mi piel con tus dedos. Nuestras piernas entrecruzadas haciendo que me mordiera el labio. Estaba a salvo en tus brazos ¿ cómo hace el calor de tu cuerpo tanta paz que se me olvida  que existe un mundo mas allá de las paredes de esta habitación? Tu pecho contra el mí­o, fusionando los latidos de dos corazones.

Para mentir ya estan los politicos.

Mi labio acabo sangrando no de tus mordiscos en busca de un orgasmo  si no de tu mano cuando escucharon falsas acusaciones. Me quede sentada observando como tu cuerpo desnudo se marchaba mientras unos falsos brazos me abrazaban y el cristal de mi habitación se quedo empañado con falsas verdades.