La poesía no es de quien la escribe, sino del que la necesita.
8 de agosto de 2011
Tus piernas de infinitamente piel.
Note tus ganas sobre mi pecho, tu respiración entre mis labios. No me pude resistir a los dibujos de tu espalda, y las que creabas por mi piel con tus dedos. Nuestras piernas entrecruzadas haciendo que me mordiera el labio. Estaba a salvo en tus brazos ¿ cómo hace el calor de tu cuerpo tanta paz que se me olvida que existe un mundo mas allá de las paredes de esta habitación? Tu pecho contra el mío, fusionando los latidos de dos corazones.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario