El desconocido me quita el pijama y me besa.
Pasea su lengua por el ecuador de mi cuerpo.
A mi cama no le gusta los desconocidos, le gustas tú.
Mi cama te echa de menos, yo no...
Mi cama huele a ti.
Por eso sueño contigo.
El desconocido se duerme.
Le susurro a la almohada- te
odio, mansamente, te odio.
Dile que se marche -me susurra la almohada-.
Que vuelva a ponerte el pijama.
Que vuelva a ponerte el pijama.
Trágate el orgullo y dile que
vuelva.
Llámala y dile que no duermes
desde que ella no está.
Dile que solo quieres dormir.
Que la echas de menos tanto
como yo.
Le pido al desconocido que se marche.
Si no duermo contigo, no dormiré con nadie.
Te llamo y solo puedo decir:
No me quito el vicio de ti. Duerme esta noche conmigo.
Te llamo y solo puedo decir:
No me quito el vicio de ti. Duerme esta noche conmigo.
*____* Preciioso!
ResponderEliminarLa cama. Santuario y refugio de grandes reflexiones y secretos. Me gusta muchísimo la entrada :)
ResponderEliminarAbrazos!
me encanta sin duda cuantas veces estamos con alguien a quien no queremos por olvidar a otra persona? Un saludo !! :)
ResponderEliminarLa cama, testigo de todos nuestros errores y aciertos. Me ha encantado la entrada, ¿quién no ha sentido ganas de cobijarse en el seno de otra persona para olvidar a alguien?
ResponderEliminar¡Besitos!
Woooowwwww!
ResponderEliminarCasi todos hemos cometido el error de conformarnos con otra persona cuando no podemos tener a la que amamos. Es normal cometer fallos.
Aún así, perfecto xD. Me encanta *__*
Besicos =)
Así me siento ahora mismo, supongo que echar de menos a alguien es inevitable.
ResponderEliminarhttp://queenofyourdreams.blogspot.com.es/ ♥