La poesía no es de quien la escribe, sino del que la necesita.

21 de enero de 2013

Las señales que manda mi cama.

Hoy duermo con un desconocido.
El desconocido me quita el pijama y me besa.
Pasea su lengua por el ecuador de mi cuerpo.

A mi cama no le gusta los desconocidos, le gustas tú.
Mi cama te echa de menos, yo no...
Mi cama huele a ti.
Por eso sueño contigo.

El desconocido se duerme.
Le susurro a la almohada- te odio, mansamente, te odio.
Dile que se marche -me susurra la almohada-.
Que vuelva a ponerte el pijama.
Trágate el orgullo y dile que vuelva.
Llámala y dile que no duermes desde que ella no está.
Dile que solo quieres dormir.
Que la echas de menos tanto como yo.

Le pido al desconocido que se marche.
Si no duermo contigo, no dormiré con nadie.

Te llamo y solo puedo decir:
No me quito el vicio de ti. Duerme esta noche conmigo. 

6 comentarios:

  1. La cama. Santuario y refugio de grandes reflexiones y secretos. Me gusta muchísimo la entrada :)
    Abrazos!

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  2. me encanta sin duda cuantas veces estamos con alguien a quien no queremos por olvidar a otra persona? Un saludo !! :)

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  3. La cama, testigo de todos nuestros errores y aciertos. Me ha encantado la entrada, ¿quién no ha sentido ganas de cobijarse en el seno de otra persona para olvidar a alguien?

    ¡Besitos!

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  4. Woooowwwww!
    Casi todos hemos cometido el error de conformarnos con otra persona cuando no podemos tener a la que amamos. Es normal cometer fallos.
    Aún así, perfecto xD. Me encanta *__*
    Besicos =)

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  5. Así me siento ahora mismo, supongo que echar de menos a alguien es inevitable.
    http://queenofyourdreams.blogspot.com.es/ ♥

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