Quizás no estoy hecha para tener noches como esta, en las que la resaca de los 14 de febrero llegan sin avisar.
Tal vez estoy hecha para que me guste su forma de fumar, de beberse las rubias, hasta su forma de llorar.
La olvidada casualidad que nos unió, sus manos buscando las mías, sus borracheras, su corazón lleno de altibajos, la raya de su labio.
Que me guste la sutileza de su belleza, que me guste al natural y hasta su forma de besar...
Tal vez estoy hecha de canciones y ahora es a ella a la que quiero escuchar.
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